“CONTRACUENTOS”, DE VÍCTOR CLAUDÍN. UN LIBRO NECESARIO.

CLAUDIN

“CONTRACUENTOS”. Víctor Claudín. HG Editores, 2019

info@editores-hg.com

 

Estamos ante un libro del que lo más explícito que puede decirse es que es un libro necesario, lo escriba quien lo escriba; pero es necesario como documento de conocimiento y lo es como medio literario de concienciación.

Contracuentos presenta al ser humano en su diversidad intelectual y sentimental. Es un libro que no solo cuenta historias, por ser un libro narrativo, sino que descuenta el tiempo que nos falta, individual y colectivamente, para construir o permitir la próxima tragedia.

Comienza el libro con “los que no se resignan”. Y quizás por eso apunto mi teoría de que, al hacer los Contracuentos, para identificar pequeñas narraciones contra la corriente, contra las versiones oficiales y acomodadas, bien pudiera añadir una buena dosis de mensaje contra los cuentos con los que intentan –y con tantos lo consiguen- adormecernos, en la línea del escepticismo maduro del poeta León Felipe y su poema “Sé todos los cuentos”: “Yo no sé muchas cosas, es verdad. / Digo tan solo lo que he visto. / Y he visto: / que la cuna del hombre la mecen con cuentos…/ Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos…/ Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos…”. Para terminar angustiadamente diciendo: “Y sé todos los cuentos”. Así es como, en ocasiones, se percibe esta obra, como una evidencia sabida pero ante la que el silencio no cabe y narrarlo es el modo que Víctor tiene más a mano para contribuir a que los cuentos no hagan crecer el silencio.

Y es en ese proceso en el que la realidad y su aplicación literaria mediante la introspección y la interpretación de los hechos el autor puede fijar el verdadero nivel de importancia de su narración.

Y de esto nace la relación argumental con los lectores, la traslación de una realidad que se pigmenta con un sentimiento de valores continuamente reclamados desde los poderes, pero muy poco aplicados en la realidad. Y el autor del libro recoge el espíritu del ideal y lo va modelando en imágenes y en descripciones que mezclan realidad y simbolismo para no solo denunciar, sino también para anunciar que hay salidas renunciando a ciertos métodos, sin dejar de soñar. De ahí el cuento “La niña de las coletas descoloridas”, cuento que nos dice que un día esas coletas tuvieron color (rubio para más señas), y que su felicidad llega a ser impuesta por la amargura y la tragedia de otros niños; tragedia que un día fue la suya propia.

Se sucederá el protagonismo infantil en muchos de los cuentos, quizás porque Claudín quiere que no olvidemos que la crueldad, igual que los cuentos, tiene su frontera en ciertas realidades, en ciertos momentos en que los ojos se abren enérgicamente. La iniquidad el ser humano parece no tener límites, pero aquí el autor abunda en la constatación del salto de todas las fronteras, en unos casos para acercarse a la dignidad que se les ha robado, y en la mayoría de casos para asaltar la razón de existir y convivir de millones de personas cuya tierra y cultura son saqueadas, expoliadas y violadas en nombre de un progreso que tan solo los saqueadores, expoliadores y violadores conocen.

El libro es un repaso por lo que sabemos y tantas veces silenciamos. Es una serie de fotogramas de la vida de una parte de la sociedad mundial que cumple, en su versión literaria, el trámite de vivir contra la propia vida.

La inmigración como fenómeno y sus corazones uno a uno latiendo en mares de sufrimiento, en campos de batalla y represión, en fronteras de muerte, en gestos de resignación forzada y de carencia, es un leit motiv que deja traslucir los propios sentimientos de un proceso vital definitivo para encontrar los niveles mínimos de dignidad necesarios. Y en ello juega un gran papel la importancia real de los sentimientos en la vorágine de la tragedia: el amor sentimental y sensorial, el respeto a las identidades: la prostitución, la homosexualidad, y las consecuencias de la ambición desmedida y la corrupción: el desempleo, la marginalidad, la especulación y sus consecuencias, etc. Lo que se llama las intrahistorias juegan un papel importante en el efecto narrativo para poder identificarnos con los personajes que nos conducen a los detalles de la vida cotidiana, a la microvida del sufrimiento, que es la noticia destacable de cada día, los nombres rutinarios a los que nadie llama héroes, como al futbolista que marca el gol decisivo o al torero que se deja herir por demostrar su valor.

Vamos a encontrar pocos detalles desconocidos; pero, sin embargo, encontraremos muchos detalles que el autor nos ayuda a gravar a fuego de rebeldía en nuestro ideario personal.

La combinación de la ficción como artificio literario, y la realidad como fuente necesaria, fructifica en una obra novelesca que se construye con las teselas de los cuentos, pero que mantiene un hilo de coherencia entre ellos basado en el propio desarrollo de la realidad aquí tan aludida, y muy bien reflejada en el estilo del autor.

Cuando llegamos a la dura reflexión de “Mirada turbia”, último cuento, sabemos –quien no lo supiera- cómo es el mundo en que vivimos. Hemos pasado por la fantasía infantil, por la perversidad adulta, cuando leemos en “Paso fronterizo”: “Cuando lo hicieron responsable del puesto fronterizo, sus jefes ni se imaginaron hasta qué extremo acertaron en la elección. Era el tipo perfecto. Sin ética, sin escrúpulos, sin memoria”. Hemos pasado por la PAH, sus éxitos y los fracasos del sistema, que se concretan en “Suicidios”.

Y así, al fin somos conscientes de que Contracuentos ha cumplido una misión tan importante como hacernos sentir aquello que conocemos.

JOSÉ LUIS ESPARCIA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s